Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
La primera señora, la segunda escoba.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
En camino largo, corto el paso.
Amigo viejo y casa nueva
Quien un mal habito adquiere, esclavo de el vive y muere.
Más mato la gula que la espada.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Hija que casas, casa que abrasa.
La leña verde, mal se enciende.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Con el callar, vencerás.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
En el último parche es cuando se cambia la cámara.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Para hacerse especialista, hay que quemarse la vista.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
La buena mula en el establo se vende.
La última cuenta la paga el diablo.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Hace un frío que se hielan las palabras.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El muerto cuando lo cargan se hace el pesado.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
A todo coche, le llega su sábado.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
La labranza es hermana gemela de la crianza.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
Más vale juzgar entre enemigos que entre amigos.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Quien se mete a maromero, se puede romper el cuero.