Donde se está bien nunca se muere
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Quien da el consejo, da el tostón.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Dar con la puerta en la cara.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Tienes más cara que un saco perras.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
Come santos, caga diablos.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Quien vale mucho hace mucho.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Para su madre no hay hijo feo.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Pastelero a tus pasteles.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Más dañado que agua de florero.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Cada raposa mira por su cola.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
La vida no es senda de rosas.
El vivo a señas y el tonto a palos.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.