A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Las palabras se las lleva el viento.
Se las sabe por libro
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
Una buena campana se siente de lejos.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
Si iniciaste el camino por voluntad propia mil ri parecen uno solo. (El ri es una unidad de medida de longitud japonesa)
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Febrero, rato malo y rato bueno.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Mucho corre la liebre, pero más el galgo que a prende.
Alba roja , vela moja.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Favor con favor se paga
El que bien ama, tarde olvida.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Del cuero sale la correa.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Abril, lluvias mil.
Se llena antes el ojo que el papo.
La esperanza es la última en morir.
Hacerle a uno la pascua.
Real ahorrado, real ganado.
Para torear y casarse hay que arrimarse.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Cuentas claras conservan amistades.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Las letras con sangre entran.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Agarrando aunque sea fallo.
Cien refranes, cien verdades.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Al cuerdo o al hábil, todo le es fácil.
Pan con sudor, sabe mejor.
Cantando se van las penas.