Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Con hermosura sola no se pone la olla.
Amor de niña, agua en cestillla.
Amar sin padecer, no puede ser.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Contigo, pan y cebolla.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Gente parada, malos pensamientos.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Calle mojada, caja cerrada.
Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Acúsole porque pisó el sol.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Come y bebe, que la vida es breve.
El último que se pierde es la esperanza.
Hacer hijos da gusto, pero de darles de mamar me asusto.
Amor con hambre, no dura.
Dios da, nunca vende.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Mas mata la duda que el desengaño.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Siempre es mejor el vino.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Moro viejo, mal cristiano.
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.