Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
La felicidad viene a la casa donde se ríen.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Al desagradecido, desprecio y olvido.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Juntos pero no revueltos.
Burro empinado, por hombres es contado.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Hijo casado, vecino airado.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Tal para cual.
El amor no hace hervir la olla
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Es de bien nacido ser agradecido
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Palabras melosas, siempre engañosas.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
Viejo con moza, mal retoza.
Por la muerte de hijo no se descompone la casa.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Nuestro gozo en un pozo.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
El buen vino resucita al peregrino.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Cantando se van las penas.
Más honor que honores.
Quien mocos envía, babas espera.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Pastelero a tus pasteles.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Calienta más el amor que mil fuegos
Cuidado con la adulación