Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Cuentas claras conservan amistades.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Casamiento malo, presto es concertado.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Poca cuadrilla, vida tranquila
La alegría es el remedio universal de todo mal
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Componte para el marido y no para el amigo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Hijos y mujer añaden menester.
Del viejo el consejo.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
El mejor sol es el que calienta hoy
Mano de santo cura como por encanto.
A consejo de ruin, campana de madera.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Más vale bien amigada que mal casada.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Males comunicados, son aliviados.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
El yerro encelado, medio perdonado.
El casado casa quiere.
A consejo malo, campana de palo.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Dar limosna no aligera la bolsa
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quiéreme poco pero continúa
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Consejo tardío, consejo baldío.