Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
La confianza da asco
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
El llanto alivia el quebranto.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
A cualquier dolencia, es remedio la paciencia.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Amigo reconciliado, doble enemigo
Cosa muy querida, presto perdida.
Querer sanar es media salud.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Viuda que no se consuela, será por pobre o por fea.
Esposa prudente es don de Dios.
El que calla, otorga.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Yerros de amor, dignos son de perdón.
El buen libro de las penas es alivio.
Odia el pecado y compadece al pecador.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Del viejo, el consejo; y del rico el remedio.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Al mal tiempo, buena cara.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
La esperanza alegra el alma.
El casado casa quiere.
El yerro encelado, medio perdonado.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Cuenta y razón conserva amistad.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Para sabio Salomón.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.