Barba hundida, hermosura cumplida.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
El que nada debe nada teme.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
El buen vestido aumenta la hermosura, y la fealdad disimula.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
Si vives en mi corazón, viviras gratis.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Cruz y raya, para que me vaya.
Para pan y pescado, chocho parado.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Lágrimas de viuda, poco duran.
No todo el que llora, de pena llora.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
El juez injusto, colgado de un saúco.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Maña y saber, para todo es menester.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
No pierdas un amigo provechoso por lo que de él te diga el mentiroso.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Café cocido, café perdido.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
La bonanza amenaza borrasca
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Codicia mala a Dios no engaña.
Amor con amor se paga, y lo demás con dinero.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
Amor mezclado con duro, fracaso seguro.
El mundo está vuelto al revés
Los amores se van, los dolores se quedan.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Hijo de padre pudiente, aunque no sea honrado es valiente.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.