Hay que dar el todo por el todo.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
Quien hace por común, hace por ningún.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Largo el pelo, corto el seso. Por las mujeres va eso.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Si una puerta se cierra, otra se abre.
En bote pequeño la buena mermelada.
La buena uva hace buena pasa.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Hacerse el de la oreja mocha.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Amores nuevos olvidan los viejos.
Hay quien no ve su camino.
El que mucho promete, poco cumple.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Según hagas tu cama, así dormirás.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Muy pronto te cansados y en un año te amansarás.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Mucho tocado y poco lixo.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
Ese huevito quiere sal
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Un barco pequeño debe mantenerse cerca de la orilla; los más grandes pueden aventurarse mar adentro.
El sol de Marzo temprano, es muy bueno para los campos.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Mano de santo cura como por encanto.
Abril, lluvias mil.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.