El que calla, otorga.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Espinacas, cómelas mientras las haya.
Escucha el silencio... que habla.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Las prendas de ropa son alas.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Esconder la ignorancia es hacerla crecer.
No hay mejor condimento que el hambre.
Hacha bien encabada no necesita zapatilla.
Cría cuervos y tendrás más.
Hermano mayor padre menor.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Andando, andando que la Virgen te va ayudando.
Todo lo que no es dado es perdido
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Dar en el clavo.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Buena compañía, Dios y Santa María.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Abril siempre vil; al principio, al medio y al fin.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
Casa vieja todo es goteras.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.