El ingrato por un favor, coces cuatro.
El papel puede con todo.
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Donde entra beber, sale saber.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Como vives, juzgas.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
No hay provecho propio sin daño para otro.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Buen amigo es el dinero.
A buen amo, mejor criado.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
A la noche putas y a la mañana comadres.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Cuando el carro se ha roto mucho os dirán por donde se debía pasar.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Todas las cosas pasan como el viento.
¡Chínchate un ojo!
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Cuerpo sano, mente sana.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Andarse por las ramas.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Hablando la gente se entiende.
No acose, que la están peinando.