Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Al asno no pidas lana.
De ninguno seas muy compañero.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
El que evita la ocasión, evita al ladrón.
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Si prometes y no das, mal vas.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Cuando llegues a la última página, cierra el libro.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
Aprende llorando y reirás ganando.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Nunca para el bien es tarde.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Te doy un dedo y me quieres coger el brazo.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
La confianza da asco
Para saber hablar, es preciso saber escuchar.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Más arriba de la espalda, no te levantes la falda.
Ladra de noche para economizar perro.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
No hay que ensillar sin antes traer las bestias.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Dios aprieta pero no ahoga.
Ignora al ignorante.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Las ideas están exentas de impuestos.
Adelante con los faroles.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Que quieres que de el encino sino bellotas.