Tras cada pregón, azote.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Una buena dote es un lecho de espinos
Hay que fijarse de que lado sopla el viento.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
El que mucho ofrece, poco da.
Cuando encuentres algo, mira allí de nuevo.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
De buena semilla, buena cosecha.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Para aprender, lo principal es querer.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
El mejor premio es merecerlo.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
El sabio convive con la gente sin criticar, el necio critica sin convivir.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Actividad cría prosperidad.
No eches más leña al fuego.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Nada contra la corriente.
No hay mal que por bien no venga.
Una buena bota, el camino acorta.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Educación y pesetas, educación completa.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Más vale una imagen que cien palabras.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
A las obras me remito.