Donde comen dos comen tres.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Entre salud y dinero, salud primero.
Una vez que el convidado ha comido, ponlo pronto en el camino.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Lección dormida, lección aprendida.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
A mal de muchos, remedio de pocos.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
Buenas cartas a veces pierden.
Lo que no pensé antes de hablar, después de hablado me da que pensar.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Escucha tu corazón... que sabe.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Beber con medida alarga la vida.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Si tienes un sirviente perezoso, pon la comida delante de él y mándalo a un recado.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
No le pidas peras al olmo.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Maestre por maestre, seálo éste.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
No serán novillas, si tienen criadillas.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cada día se aprende algo nuevo.