La práctica perfecciona.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Hay que tomar el toro por las astas.
Es de sabios cambiar de mujer.
Palos con gusto no duelen.
La prudencia nunca yerra.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
La respuesta más rápida es la acción.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Mano lavada, salud bien guardada.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Pan con sudor, sabe mejor.
Bodas largas, barajas nuevas.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
No comas más de lo que puedas digerir.
Hijos casados, trabajo doble.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
No creas nunca en cielo serrano, lagrimas de mujer o cojera de perro.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Más vale buena concordia que próspera guerra y victoria.
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Quien no arrisca, no aprisca.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Cabeza para naciente y pies para poniente.
Dos no discuten si uno no quiere.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Esperanza que consuela, que no muera.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
Entre más apuro menos prisa.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.