A los audaces la fortuna les ayuda.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Ni compres de ladrón, ni hagas lumbre de carbón.
Como te presentes, así te mirara la gente.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
Querer sanar es media salud.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Casarse bajo el palo de la escoba
Decir refranes es decir verdades.
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Nunca olvides tu casa.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Come con él, y guárdate de él.
Saber mucho y decir tonterías, lo vemos todos los días.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Tal para cual.
No te cases con mujer de manos grandes porque todo lo que le des le parecerá chico.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Hombre refranero, medido y certero.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta