No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Oye primero y habla postrero.
No vallas por el exterior, eso te podria engañar.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Zapatero a tus zapatos.
Los amigos se eligen, pero no los hermanos.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
El que presta, a pedir se atiene.
Camino malo, pásalo pronto.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Gente parada, malos pensamientos.
No eches toda la carne al asador.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
No te fíes de la fortuna, mira que es como la luna.
Buscar los tres pies al gato.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Para colmo de males, tratar con animales.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Los bienes son para remediar los males.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Refranes de viejas son sentencias.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Si vas para volver, no vayas.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
Confía en lo que ves
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Beso, queso y vino espeso.