Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Ande o no ande, caballo grande.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Jinca la yegua.
El que nace capacho, muere serón.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
La mala fama vuela como el ave y rueda como la moneda, y la buena, en casa se queda.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
El que tiene a un juez como acusador, necesita a Dios como abogado.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Perfecto solo Dios.
Hay más días que ollas.
Mas fácil que pelar mandarina.
Amores de lejos no son parejos.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Errando errando, se va acercando.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Nadie puede hacer que un cangrejo camine derecho.
Quien desparte lleva la peor parte.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
El vino y la mujer se burlan del saber.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Amor con casada, no pase de una semana. Si no, la cosa ser complicada.
A fullero viejo, flores nuevas.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.