Más logran las lágrimas que las palabras.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Quién quiere, podrá otro día si hoy no puede.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Al dar las doce, queso añejo y vino que rebose.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Si trabajando se consiguiera plata, todos los pobres serían ricos.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Bien se lava el gato después de harto.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Hijo solo, hijo bobo.
El holgazán tiene en vano sus cinco dedos en la mano.
De la nieve no sale más que agua
Junio brillante, año abundante.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Valgan las llenas, por las vacías.
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
Año de brevas, nunca lo veas.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Un cobarde piensa que vivirá para siempre si evita a sus enemigos; pero ningún hombre escapa a la vejez, incluso si sobrevive a las lanzas.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Agua cara siempre es mala.
Hay miles de miserias en un solo amor
A los diez años es una maravilla, a los veinte es un genio, y a los treinta una persona común.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Los pecados son de los hombres, no las instituciones.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
Tiene más miedo que vergüenza.
Perro que ladra no muerde.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.