Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
Llevar bien puestos los calzones.
Confesión hecha, penitencia espera.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
De padres asientos, hijos taburetes.
A amante que no es osado, dale de lado.
Más vale maña que fuerza.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
Palabras de santo, uñas de gato.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Por pedir, nada se pierde.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
No esperes nada de aquel que promete mucho.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Toma y daca.
No te asombres por poca cosa.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Ojo al parche.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Los pensamientos no pagan peaje
Las cosas se toman según de quien vengan.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
Nunca te apures para que dures.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Se pueden encontrar seguidores sinceros no por la fuerza sino por buenos modales.