Eres lo que comes.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Canción de la transición.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
¿Dónde vas Vicente?. Donde va la gente.
Para enero, oliva en el brasero.
Tanto nadar para morir en la orilla.
Muerte y venta deshace renta.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Si quieres ver tu cuerpo, mata un cerdo.
Cada cual es rey en su casa.
Si truena es porque va a llover.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
No hay que mentar la soga en casa del ahorcado.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
La niebla deja el tiempo que encuentra
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Algunos tan tiesos mean, que las paredes agujerean.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
La comprensión siempre llega más tarde.
Caballo viejo no aprende trote nuevo.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Gozo que no se comunica, se achica.
Nunca serás amado si solo piensas en ti mismo
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
Al catarro, con el jarro.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Si te peleas con un deshollinador, saldrás negro.
Azúcar y canela, hacen a la vida buena.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.