Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Estorba más que un colchón en la cocina.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Ni quito ni pongo rey.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Querer y no querer, no está en un ser.
Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
Amar y saber, todo no puede ser.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
Variante: Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
Agrandado como alpargata de pichi.
La democracia también genera hombres deshonestos
Las cosas caen por su propio peso.
La buena vaina no hace buena la espada.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Mañana será otro día.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Las suegras son como las yucas, buenas pero enterradas.
Quien lo hereda no lo hurta.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
El mal del cornudo, él no lo sabe y sábelo todo el mundo.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
El agua derramada es difícil recogerla.
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
El amor refresca como el rocío