Te voy a dar más cera que la que arde.
El amor mueve montaña.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
A quien mucho tiene, más le viene.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Muchos amigos pequeños, hacen a un enemigo grande.
Más envejecen las penas que las canas.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
El perezoso siempre es menesteroso.
Buey hermoso, no es para trabajo.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Una gran ciudad es un gran desierto.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Trae contigo, y comerás conmigo.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Un libro cerrado no es más que un rimero de papel.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
La excepción confirma la regla.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Qué inflama rápidamente,se extingue pronto.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
La soledad no trae felicidad.
Le quedo como anillo al dedo.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Delante hago acato y por detrás al rey mato.
Malo es quien es bueno por interés.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Quien hace el principio y no el cabete, tanto pierde como mete.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.