Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
La suerte la pintan calva.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Suegra y sin dinero, al brasero.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Año de nieves, año de bienes.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Del odio al amor hay solo un paso.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
A quien labora, Dios lo mejora.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Contigo me entierren, que me entiendes.
El que no mira adelante, atrás se queda.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Donde hay orden, hay bendición.
Dios acude siempre.
Quien da para recibir no da nada
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.