El vino, comido mejor que bebido.
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
La tierra será como sean los hombres.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
Juegos de manos son de bananos.
A lo que no puede ser paciencia.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
El que espera desespera.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Hablando mal y pronto.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Las damas al desdén , parecen bien.
Nada hay nuevo bajo el sol.
El aburrimiento es el mejor enfermero
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Una rata dentro de una tinaja.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Los hijos heredan las culpas de los padres
A cada necio agrada su porrada.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
En cada refrán tienes una verdad.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
La honestidad es un vestido de oro
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
La belleza lleva su dote en el bolsillo