De hora en hora, Dios mejora.
El vino, comido mejor que bebido.
Mientras haya municiones, no se entregan posiciones.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
La tierra será como sean los hombres.
Juegos de manos son de bananos.
Para ser tonto, los libros son estorbo.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
El más vistoso color, nunca anuncia lo mejor.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
No hay nada peor que un maricon resentido.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
A lo que no puede ser paciencia.
El que espera desespera.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
El aburrimiento es el mejor enfermero
Una rata dentro de una tinaja.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Las damas al desdén , parecen bien.
El que por necesidad trabaja, poco tiene y poco gana.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Hablando mal y pronto.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
A cada necio agrada su porrada.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Los hijos heredan las culpas de los padres
De centavo en centavo, se hacen las grandes fortunas.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
En cada refrán tienes una verdad.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
La honestidad es un vestido de oro
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido