Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La suerte la pintan calva.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Suegra y sin dinero, al brasero.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El que muchos oficios tiene, con ninguno se mantiene.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Año de nieves, año de bienes.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Del odio al amor hay solo un paso.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Una hábil ama de casa sin arroz no puede preparar una comida.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
El que no mira adelante, atrás se queda.
A quien labora, Dios lo mejora.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Contigo me entierren, que me entiendes.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Donde hay orden, hay bendición.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Dios acude siempre.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.