La guerra y riesgos masivos, tiene también incentivos.
A mala venta, mala cuenta.
Yo que callo, piedras apaño.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
Nadie se meta donde no le llaman.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
El amor y los celos, hermanos gemelos.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Que chulo tu chucho colocho
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Qué es una raya más para el tigre.
Para el gusto se hicieron los colores.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Haz bien y vive alegre.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El monte tiene ojo.
Borrón de escribano no es sin engaño.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Quien no sabe dar sabe recibir
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
A la hija casada sálennos yernos.
La ocasión es la madre de la tentación.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
En amores, los que huyen son vencedores.
A buena suela, mala pieza.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
El dinero es bien venido aunque llegue en una bolsa sucia.