Magra olla y gordo testamento.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Hacer el bien, parecerse a Dios es.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Siempre hay un roto para un descosido.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
A ave de paso, cañazo.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Donde no hay celos no hay amor.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
A fullero, fullero y medio.
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Una sola mano no aplaude.
El que no chilla, no mama.
Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Justicia, dios la conserve; pero de ella nos preserve.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Algo es algo, menos es nada.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
A ponerse las alpargatas que lo que viene es joropo.
Hasta meter, prometer; y después de metido, se acabó lo prometido.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Si te pica un alacrán, encuentra una pala y vete a acostar.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
No hay que vender la piel del oso antes de haberlo cazado.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.