Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Obras caritativas, esas son mis misas.
La conciencia es a la vez, testigo, fiscal y juez.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Una buena campana se siente de lejos.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Bien está lo que bien acaba.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Donde hay confianza, da asco.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Antes huir que morir.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Cuando joven, de ilusiones; cuando viejo, de recuerdos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
A la gorra, ni quien le corra.
Quien superó los complejos, va seguro y va más lejos.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Ni guinda chupada, ni moza besada.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Madre dispuesta, hija vaga.
Buena madera, buen oficial espera.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Le vale mucho más al cuerdo la regla, que al necio la renta.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Hay tres cosas que destruyen al hombre: el vino, el orgullo y el enojo.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Cuando dos pleitean, un tercero se aprovecha.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
El que pestañea pierde.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.