El empezar es el comienzo del acabar.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Hablar bajo y obrar alto.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Quien desprecia, comprar quiere.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
El que tiene es el que pierde.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Campo florido, campo perdido.
Quien te quiere, te aporrea.
A batallas de amor, campo de plumas.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
En la guerra y en el amor, todo se vale.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Bien guardar no es poco ganar.
El que pestañea pierde.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
El que quiera engañar a un campesino, tendrá que llevar a otro campesino en su compañía.
Hacer la plancha.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Da lo suyo al dueño y gozarás de buen sueño.
A gana de comer, no hay mal pan.
Hacer el primo.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Antes perderá el hombre el diente que la simiente.
El triunfo de los crueles es breve
Aborrecer tras haber querido, mil veces ha sucedido y mil más sucederá.
Hasta ajustar, regatear.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Colgar los guayos.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.