Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El otoño de lo bello, es bello.
La polla que se apendeja, la agarra la comadreja.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
El can en Agosto, a su amo, vuelve el rostro.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
La ocupación constante previene las tentaciones.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Duro de cocer, duro de comer.
A poco pan, tomar primero.
Jornada emprendida, medio concluida.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
La cuestión no es llegar, sino quedarse.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
No se nace caballero: hay que saber serlo.
El que no tranza no avanza.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Cuanto más gordo sea tu enemigo, mejor para vencerle. Es más fácil clavar un cuchillo en el buey que una uña en la pulga.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que no arriesga nada lo arriesga todo.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
El que con locura nace, con ella yace.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.