Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Más perdido que un moco en una oreja.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Mano que te da de comer no has de morder.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Bien está lo que bien acaba.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Bienes que ocasionan males, no son tales.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Quien hijos tiene, razón es que allegue.
No con quien naces, sino con quien paces.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
De la discusión surge la luz.
No coma cuento coma carne.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Dar con la puerta en la cara.
Bien o mal, casado nos han.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
No se hablar, y me mandas predicar.
¿De que vas, Santo Tomas?
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Un viejo amigo es una eterna novedad
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
La esperanza mantiene.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Palabras y plumas el viento las tumba.