Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Palabras melosas, siempre engañosas.
A chica boca, chica sopa.
Ítem de lista viñeteada
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Quien hace lo que puede no está obligado a más.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Cada uno habla como quien es.
Los dioses ayudan al que trabaja
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Chupar de la teta.
Barro y cal, encubre mucho mal.
Hay desgracias con suerte.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Qué te crees la última chupada del Mango!
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Cuando pienses meter el diente en seguro, toparás en duro.
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
Cada cual es hijo de sus obras.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Hace mucho más año un hacha en la boca que en la mano.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Las palabras no cuestan plata.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.