Llegar y pegar es mucho acertar.
Todo lo que no es dado es perdido
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Beberás y vivirás.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Real ahorrado, real ganado.
Oye primero y habla postrero.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Los amigos se comprenden mejor en la distancia
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Por San Simon y Judas, saben más ricas las uvas.
Soltero maduro, maricón seguro.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Para muestra basta un botón.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Joya es la fama para bien guardarla.
Males comunicados, suelen ser remediados.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El diablo está en los detalles.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Me lo contó un pajarito
Bodas largas, barajas nuevas.
El necio dispara pronto sus dardos.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
No te salgas por la tangente.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Hacerse la boca agua.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Mira antes de saltar.
Años de nones, muchos montones.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
El que no enseña no vende.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.