Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El que da, recibe.
Yo te hice y tú me enseñas.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Yerro es tomar oficio ajeno y dejar el propio.
No perjudiques los proyectos del Dios ni descubras solo para ti la voluntad del Dios.
Favor con favor se paga
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Según serás, así merecerás.
Antes de hacer nada consulta con la almohada.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
A las obras me remito.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Desdichas y caminos hacen amigos.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Obediencia es noble ciencia.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Lo que a la vista está, no necesita anteojos.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Más vale prevenir que tener que lamentar.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Al que le sobre el tiempo que se ponga a trabajar.
Estar armado hasta los dientes
En el modo de barrer, se conoce si es limpia una mujer.
El valor, la buena conducta y la perseverancia conquistan a todo lo que se les pone por delante.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
pajero como tenedor de oveja.
La mujer, generalmente hablando, está, generalmente, hablando.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Nadie da sino lo que tiene.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
Trabajo de común, trabajo de ningún.
Quien busca, halla.
Cuanto más se ama menos se conoce