La prudencia nunca yerra.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
A lo que no puede ser paciencia.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Siempre ayuda la verdad.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Fiar del mozo y esperar del viejo, no te lo aconsejo.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
Cuenta y razón conserva amistad.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El amor y la fe, en las obras se ve.
La esperanza alegra el alma.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
La fortuna a los audaces ayuda.
Hombre intranquilo vale por diez.
Buenas cuentas, conservan amistades.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Tras la fortuna guía el favor.
Sé osado y serás afortunado.
La bondad, quien la tiene la da.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Perder por probar al socio, nunca ha sido mal negocio.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Buena fama, hurto encubre.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Donde hay duda hay libertad.
A los audaces la fortuna les ayuda.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Más vale la seguridad, que la policía.
La fe no tiene miedo.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Mas mata la duda que el desengaño.
La suerte es de quien la tiene.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4