Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
Oir a todos, creer a pocos.
Quien guarda valores, padece temores.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Sabiduría probada, no dársele a uno para nada.
Paciencia y barajar.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Dando y tomando, no cabe engaño.
En el peligro se conoce al amigo.
La esperanza mantiene.
A confesión de parte relevo de prueba.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Papel, testigo fiel.
Fiar, en Dios y en otro no.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Cuentas claras, amistades largas.
La suerte es de quien la tiene.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cazador y cazado confían en Dios.
Del que jura, teme la impostura.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Dios nos coja confesados.
Tranquilidad viene de tranca.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Cada cual es dueño de su miedo.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
A honra demasiada, interés hay encubierto.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Buena cautela, iguala buen consejo.