Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
La verdad es de un solo color
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Estómago vacío no tiene oídos.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Los necios hacen la fiesta, y los listos la celebran.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
De lo perdido, lo que aparezca.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Pues morir no se excusa, mal vivir, ¿por qué se acusa?.
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Las caras nos vemos, más los corazones no.
Boca con duelo, no dice bueno.
No hay urraca sin mancha blanca.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Aguja calumbrienta, no estarás en mi herramienta.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Todo lo que no es dado es perdido
Se oye mal pero descansa el animal.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
Al son que me tocan bailo.
El diablo nunca duerme.
Cada cosa pía por su compañía.
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
Quien no tiene, perder no puede.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Va como honda que lleva el diablo.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
El comer, es maestro del beber.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Puta me veas y tú que lo seas.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Cual andamos, tal medramos.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Más vale caer en gracia que ser gracioso.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
No juzgues el barco desde tierra
Bien ama quien nunca olvida.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Donde todo el mundo opina, no hay orden ni disciplina.