Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
¿Por qué nos quejamos de que un árbol salga torcido cuando, en nuestras calles hay personas torcidas?
De los burros, la destreza, no radica en la cabeza.
Hoy por ti, mañana por mí
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Con hombre egoísta, ni de trato ni de vista.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Contra un padre no hay razón.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
A pan ajeno, navaja propia.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
Por el color se vende el paño.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Valor y querer, facilitan el vencer.
Tienes más cara que un saco perras.
Cuando el río suena es porque piedras trae
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Con tontos, ni a coger hongos.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
La envidia acorta la vida.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Músico pagado, contento pero desafinado.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Pájaro que comió, pájaro que voló.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
Quien hace, aplace.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Honra y dinero no caminan por el mismo sendero.
El buen cirujano. opera temprano.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.