Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
A la pereza persigue la pobreza.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Cuando camines, camina. Cuando comas, simplemente come.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
La vida no estaría cara, si la gente trabajara.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Idos y muertos es lo mesmo.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
En Octubre echa pan y cubre.
Cada balanza tiene su contrapeso.
Recobrar la salud y sostener el fuero, no se hace sin dinero.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Meterse en la boca del lobo.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Lo que haces, encuentras.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Lo comido por lo servido.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Buen moro, o mierda u oro.
Hay quien no ve su camino.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
Ir por los extremos no es de discretos.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
Contra la gota, ni gota.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Con el amor está el temor
No hay viejo sin dolor.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
El llanto sobre el difunto.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
La fantasía es la droga de la mente
Mañana será otro día.
El que no se fía, no es de fiar.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.