A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Lo que ha sucedido puede suceder.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Hambre larga, no repara en salsas.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Aquí yace quien nació y murió, sin saber nunca para qué vivió.
Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Si la Semana Santa marcea, hambre o muerte andea.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Mujer al volante, peligro constante.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Dame pega sin mancha, darte he moza sin tacha.
En la variedad está el gusto.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
El sastre de fama, conoce la trama.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
No comer por haber comido, es bienvenido.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.