Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie.
Mujer que se queja, marido que peca
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Hasta la muerte, todo es vida.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
El hable es plata, el silencio es oro.
Quien tiene buen asiento, no haga movimiento.
Reyes y mujeres no agradecen.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
La cama y la puerta dicen si la mujer es puerca.
De desagradecidos está el infierno henchido.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Llena o vacía, casa que sea mía.
Trato es trato.
No hables por boca ajena.
Hacer algo de cayetano.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.
Algo es algo, menos es nada.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Se las sabe por libro
Más vale tarta compartida, que una mierda para uno solo.
Pobre con rica casado, marido de noche y de día criado.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Compañía de dos, compañía de Dios.