Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Tengo el pie al Herrera, y veremos del pie que cojeamos.
Nobleza y cariño, los hereda el niño.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Con los descuidados, medran los abogados.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
No es solo saber sumar, sino que hay que saber restar.
Eso no te lo despinta nadie.
Quien no tiene quiere más.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
El ejercicio hace maestro al novicio.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Pa' todo hay fetiche.
En el modo de partir el pan se conoce al que es tragón.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
Resbalon y tropezon, avisos de caída son.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Más vale dar que la carga llevar.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
No jales que descobijas.
El abismo lleva al abismo
Cuando compartimos, solo ampliamos nuestra capacidad de ser felices.
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Son cucarachas del mismo concolo.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Te quiero Andrés, por el interés.
Mano que te da de comer no has de morder.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Duerme el leal lo que al traidor le place.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces