Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Cada cosa nace para su semejante.
Mientras comemos, ¡qué buenos semos!; cuando ayunamos, ¡qué mal andamos!.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Hay más tiempo que vida.
Con pedantes, ni un instante.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
De refrán y afán pocos se librarán.
El que la hace, la paga.
Amor comprado, dale por vendido.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El justo debe imitar al bosque de sándalo, que perfuma el hacha que lo lastima.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Una cáscara de coco llena de agua es como un océano para una hormiga.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Berzas en enero, saben como carnero.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Buena crianza no pierde punto.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Ni ojo en carta, ni mano en plata.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La práctica vale más que la gramática.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Cada día tiene su trabajo suficiente.
Lo que de noche se hace, de día se ve.
Cuando el río suena, agua lleva.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Bragueta abierta pájaro muerto.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El que guarda, halla.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
Ante la duda, la Charly.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
Variedad es causa de amenidad.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Araña de día, carta o alegría.
Quien se excusa no indagado, en el asunto está untado.