El Juez, derecho como la viga del techo.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Dichosos los ojos que te ven.
Una pena quita a otra pena.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Lo que no puedas ver, en tu casa lo has de tener.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Haber de todo, como en botica.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El vicio, saca la casa de quicio.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
El dolor físico solo el que lo siente.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
No es habilidad poca, saber nadar y guardar la ropa.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Palabra de cortesano, humo vano.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.
La verdad sale en boca de los niños.
El hombre astuto, hasta de los males saca buen fruto.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
El hombre que conoce todo lo que la humanidad ha creído, ¿cómo es posible que siga creyendo?
Todos nacimos en cueros; y aunque la vanidad nos viste, la tiera nos dejará en los huesos.
La mujer lo hace, y el marido no lo sabe.
Si hay luz en el alma, habrá belleza en la persona; si hay belleza en la persona, habrá armonía en el hogar; si hay armonía en el hogar, habrá orden en la nación; si hay orden en la nación, habrá paz en el mundo.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
El que perdona un engaño, merece ir a un rebaño.
La vanidad es hija legítima y necesaria de la ignorancia.
Hacer agua los dientes.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Carne a carne, amor se hace.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Cuerpo descansado, dinero vale.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Dinero olvidado, ni agradecido ni pagado.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Ser bueno ante el malo indica que eres bueno.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.