La respuesta mansa, la ira quebranta.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
El cuidado y la diligencia atraen la suerte.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
La mentira busca el rincón.
Del ahorro viene el logro.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
En quien nada sabe, pocas dudas caben.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Paga adelantada, paga viciada.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
El que quiera honra, que la gane.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Para bien morir, bien vivir.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Dos no discuten si uno no quiere.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Nadie experimenta en cabeza ajena.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Dar y tejer es buen saber.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
El llanto es el privilegio del hombre.
El pudor de la doncella la hace aparecer más bella.
El que sabe obedecer, no tiene derecho a mandar.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
La avaricia rompe el saco.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Santo Tomé, ver y creer.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.