Viento del solano, agua en la mano.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
El que apura su vida, apura su muerte.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Quien no conoce a Dios, dondequiera se anda hincando.
Codicia mala a Dios no engaña.
Interés, cuánto vales.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El que madruga, es sereno.
El que sabe sabe y el que no es jefe
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Los libros nos dan la ciencia y la vida la experiencia.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Cuentas claras, amistades largas.
Hombre anciano, juicio sano.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
El que las hace, las imagina.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Agua fina saca la espina.
Más obrar que hablar.
Secreto dicho a mujer muy pronto se ha de saber.
Costumbre mala, desterrarla.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
Obras vea yo; palabras, no.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Hacer la del humo.
Un corazón tranquilo es la vida del cuerpo
Perdona el error, pero no lo olvides.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.