Donde se pace, que no donde se nace.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
La contradicción es la sal del pensamiento
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
La vida es un misterio, desvelalo.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Hay que leerle la cartilla.
Quien dice lo que no siente, miente.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
No es lo mismo estar comprometido que estar involucrado.
Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
Todo tiene un fin.
Ay del ay que al alma llega y en llegando allí se queda.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
Compañía no engañosa, yo y mi sombra.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
El que no se consuela es por que no quiere.
Una espina en el ojo.
Hacerte amigo del juez
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
No sabe lo que es descanso quien no sabe lo que es trabajo.
Es más importante la creatividad que la inteligencia.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
Donde hay confianza, da asco.
El sueño es hermano de la muerte.
Buena fama, hurto encubre.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Callemos, que el sordo escucha.
El hombre honrado a las diez acostado.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
Cada cabeza es un mundo.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.