Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Cada día trae su propio afán.
Existe una única libertad: la verdad. Existe una única esclavitud: la mentira
El tiempo aclara las cosas.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Hablando la gente se entiende.
Por sus hechos los conoceréis.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Más vale riqueza de corazón que riqueza de posesión.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Juramento, juro y miento.
El mucho saber hace sabios, pero no dichosos.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
El caracol donde nace, pace.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Un real de deuda, otro acarrea.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
Paciencia y barajar.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Mucho tocado y poco lixo.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
El que es sabio nunca enceguece.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
A cada día su pesar y su esperanza.
Hablara yo para mañana.
No hagas mal y no habrás miedo.
Un alma sola, ni canta ni llora.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Por la muestra se conoce el paño.
Buen corazón quebranta mala ventura.