Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Como es la mujer, así es la casa.
A mal Cristo, mucha sangre.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
De padres asientos, hijos taburetes.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
Jurar como carretero.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
El envidioso es de tal ser, que no se le indigesta lo que come sino lo que ve comer.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El oro luce, y la virtud reluce.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Cada fracaso nos hace más listos.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Quien hace un cesto hace cien.
El ave canta aunque la rama cruja.
La primavera la sangre altera.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
El que va a la bodega y no bebe, buena vez se pierde.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
La alegría da miedo
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Buena fama merece quien por su patria muere.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Pronto y bien no hay quien.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Cuanto más tienes, más quieres.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.